Todos los artículos
con criterio.
Aman: los destinos que no se anuncian
Las propiedades de Aman que casi nadie pide, y que por eso mismo valen más la pena.
La santa trinidad: Patek Philippe, Audemars Piguet y Vacheron Constantin
Nació en los años 70 como un acto de resistencia, no de marketing. Hoy Sergio, mi socio, nos enseñó la versión estricta — y la versión que sí es alcanzable.
Valduero: la Ribera del Duero que merece más conversación
A 900 metros de altura, con una bodega que funciona por gravedad y vinos que su propia familia decide cuándo están listos para salir — no antes.
La diferencia entre viajar mucho y viajar con criterio
Acumular países no es lo mismo que acumular experiencia. Cuatro retos que separan el viaje con suerte del viaje con criterio.
La Órbita: Sídney
Octava y última entrega de La Órbita: Blue Mountains, Hunter Valley, Jervis Bay y Southern Highlands, las proyecciones — vértigo, mesa, silencio y quietud patrimonial — que explican por qué Sídney nunca resolvió todo dentro de sus propios límites.
Los cruceros que sí se permiten
Durante décadas elegimos un crucero por el barco. Lo que viene ahora es distinto — se elige por la filosofía de quien lo opera.
La Órbita: Atenas
Séptima entrega de La Órbita: Delfos, Hydra, Nafplio y Cabo Sunion, las cuatro proyecciones — oráculo, refugio, origen, frontera — que explican por qué Atenas nunca resolvió todo dentro de sus propios límites.
Antes de juzgar el lujo, aprende su lenguaje
Las grandes cadenas hoteleras no solo construyen hoteles. Definen una forma de entender el lujo.
La Órbita: Shanghái
Sexta entrega de La Órbita: Hangzhou, Suzhou, Zhujiajiao y Moganshan, las cuatro proyecciones — belleza, contemplación, origen, refugio — que explican por qué Shanghái nunca resolvió todo dentro de sus propios límites.
La Órbita: Milán
Quinta entrega de La Órbita: Lago di Como, Franciacorta, Bérgamo y los Alpes cercanos, las cuatro proyecciones — refugio, mesa, origen, respiro — que explican por qué Milán nunca resolvió todo dentro de sus propios límites.
Lo que nadie te dice sobre beber vino fuera de tu ciudad
No es el vino más caro de la carta. Es el que dice exactamente lo que necesitas decir esa noche.
La Órbita: Londres
Cuarta entrega de La Órbita: Windsor, Oxford/Cambridge, los Cotswolds y Kent, las cuatro proyecciones — corona, mente, respiro y frontera — que explican por qué Londres nunca resolvió todo dentro de sus propios límites.
Tener dinero y descuidarte es muy naco
Cuidas el coche, el reloj, el hotel. Pero tu cuerpo y tu cabeza los dejas para después. Ese después ya llegó.
Cómo encuentro restaurantes que casi nunca aparecen en las listas
No hay una fórmula perfecta. Pero después de muchos viajes desarrollé un filtro que me funciona mejor que cualquier ranking — y quiero compartirlo.
La Órbita: Tokio
Tercera entrega de La Órbita: Nikko, Kamakura, Hakone y Karuizawa, las cuatro proyecciones —autoridad, disciplina, sanación y respiro— que explican por qué Tokio nunca resolvió todo dentro de sus propios límites.
Lo que llevas en la muñeca cuando no trabajas
El reloj de vacaciones tiene un contrato distinto al de oficina. Diez piezas premium para el agua, la arena y la mejor mesa frente al mar.
La Órbita: París
Segunda entrega de La Órbita: Versalles, Champagne, Fontevraud y Fontainebleau, las cuatro proyecciones — poder, fe, eternidad y respiro — que explican por qué París nunca gobernó solo desde sus calles.
Los destinos secretos del verano europeo
No Santorini, no Capri, no Positano. Vis, Kastellorizo, Le Marche, Comporta, Montenegro, Menorca y Procida — con hotel, cómo llegar y para qué tipo de viajero es cada uno.
La Órbita: Nueva York
Manhattan es solo la introducción. Para entender de verdad Nueva York hay que salir de ella — hacia el Hudson, hacia la costa de Nueva Inglaterra, hacia los bosques donde los Rockefeller construyeron su propia idea de refugio.
Airelles: cuando el hotel deja de ser el lugar donde duermes
Airelles está construyendo algo por encima de Aman. Una colección de propiedades donde el hotel es la experiencia.
Por qué existe este sitio — y para quién es
Soy curioso de manera casi inconveniente. Con los años entendí que esa curiosidad era una forma de disfrutar con mayor atención.